Soñé sobre un árbol, sobre una niña sentada en una de sus ramas. Tenía los ojos color miel, vestido rojo y un cabello tan negro que ni la noche mas oscura equiparaba. No imaginé, la ví. Ella era joven cuando yo no nací. No nací porque aún vagaba en el cielo de invierno, un cielo gris de tormentas ahogantes y rayos centelleantes. Buscaba algo que no encontré en otoño, algo que debía estar en esas nubes grises, en esa bruma infinita que no dejaba ver nada maravilloso. Y lo encontré: un castillo, un edificio tan majestuoso e inmenso que ní la bruma podía cobijar; entré y adentro ví eso que buscaba... en un solo cabello, el reflejo de mi alma.
Aún lo tengo aunque se transformó en otra cosa... una pléyade, una lluvia... en plural quizá suene mejor.
ChikiLoralecantaalaindustriamusicalcon’Patn’
Hace 4 años
